Sunday, December 03, 2006

Anacala parte 3. La Reunion

Llamaron una reunión en la cocina. El viejo Martin se había salido para Millberry a buscar provisiones médicas. Ceti decidió hacer todo en voz alta, en Ampari, lenguaje ornato de política.
"Ha llegado a mi atención, de que algunos de ustedes se han empeñado a aprender el idioma azulino, y una ha hecho relaciones íntimas con uno."
"Le dijiste?!" Anacala miró a Nenisha con una mezcla de sorpresa y incredulidad.
"Cálmate Anica por favor," respondió rápido el intérprete, "No te estoy retando. De hecho has sido más adelantada que nosotros, yo incluso, en comprender la gravedad total de nuestra situación. Las cosas sí, han cambiado profundamente. Somos seis, los únicos que se quedan de un planeta de dos mil millones. Ya no podemos seguir haciendo las cosas como antes. Antes de todo, tenemos que vivir, signifique eso lo que significa. Si no, la Mátera se morirá definitivamente."
"con todo respeto debido Ceti, no sé cómo puedes aceptar eso" Netiche gestionó a Anacala "Que uno de nosotros se mezcle con uno de ellos. Si esta mujer quiere ensuciar nuestra raza con sangre ajena, dando vueltas en la cama con un perro, esta bien pero no tiene derecho a interponerse en las oficinas consagradas además"

Anacala se paró furiosa agarrándole el brazo y jalándole cerca "Prefiero mil veces compartir mi cama con los chanchos del Viejo Martín que con un tal pelotudo como vos!"
"Pues seguro, lo hacen como a ti te gusta no cierto, duro y por de..." las últimas palabras se perdieron cuando Netiche se fue volando cayéndose de bruces sobre el piso. Anacala le agarró por la camisa y le levantó sobre su cabeza, sus ojos opacos e impenetrables.

"Repíteme por favor?"
"Basta!" gritó Ceti, "Bájalo de inmediato"
Anacala le puso en pie y le dio un empuje leve, derrocándole de nuevo.
"En respuesta a tu pregunta, Netiche, te advierto que seas un poco más agradecido a estos "perros" sin los cuales estaríamos muriendo de hambre con los trozos de la nave. Segundo, Anacala, nunca levantes la mano contra otro ser en esta forma, me oiste?"
La joven asintió.
"Bien, ahora no los llamaron para discutir tus opiniones personales de uno a otra, los llamaron porque necesitamos respuestas e información. Anacala, es cierto que estás en una relación seria con un azulino"
"Si padre"
"Desde cuando"
"Desde hace tres meses, cuando vinieron la Madre Douglas con su hijo para comprar un caballo. Me ofreció enseñar el idioma y empezamos a hacernos amigos."
"Y cuán seria es esta relación"
Anacala quedaba reflexionando "bastante..."
"Explícate"
"Es, no sé, desde que lo conocí me ha impresionado, es bien inteligente pero no..." miró en la dirección de Netiche que frotaba el hinchazón bajo su pelo negro, "no actúa con esta superioridad, esta arrogancia. Y no me exige nada, tiene una sabia paciencia, y una dulzura única. No pensaba que sería posible amar después de Chate" tocaba su pulsera como reflejo.
"Yo lo conozco padre" respondió Nenisha "me ha estado enseñando también. Anica tiene razón, es muy buena gente y le tiene mucho cariño."
Ceti pontificaba, frotando su cabeza.
"Le has contado de nosotros?"
"No, él no sabe, le dije la misma historia que contaste al viejo Martín, que somos refugiados escandinavos, escapando una guerra tribal."
"Y no sería mucha carga guardar el secreto en tus intimidades?"
"Si, pero ya es de todas maneras, y yo quiero tener una vida, a mi no me importa que sea una mentira parcial."
"Entiendo..." Ceti miraba hacia el cuarto de Calira. "Todos necesitamos pensar en eso sabes....Bueno Anacala, en realidad es algo inusual, pero no somos en ninguna circunstancia que podemos llamar normal. No veo ningún caso en que pudiéramos regresar a la Mátera. Y ni hay una Mátera para recibirnos"
Nenisha bajó la cabeza. Ceti continuaba "Necesitamos aprender más de los azulinos, asimilarnos en su sociedad, es la única manera en que podamos sobrevivir, que nuestra raza puede continuar."
"Pero Ceti" protestó Netiche "Si nos emparejamos entre nosotros? Hay tres hembras, y tres varones..."
"Sí y una te odia, la otra puede ser tu madre, y la tercera tiene doce años, con quién te vas a emparejar? Además dentro de tres generaciones seríamos todos parientes. No, no voy a contradecir la voluntad íntima de nadie, Anacala tu relación puede ser una fuente importante de conocimiento para nosotros, voy a permitirla. Netiche, si quieres también te voy a permitir una relación con una azulina. Hay mucho que podemos aprender."

0 Comments:

Post a Comment

<< Home